Andalucía, sentimiento autónomico de nacionalidad histórica del más puro corazón de la tierra del Sur.
Andalucía no necesita ser un país para tener nacionalidad, Andalucía se siente andaluza, se siente orgullosa siendo lo que es dentro de un conjunto de golpes y peleas por una idependencia que simplemente, otorgaría un Presidente de mayor cargo y un nombre concreto a lo que los andaluces propiamente ya sienten, el ser adanluces.
Andalucía es tierra de lucimiento de un Sol que nace por playas onubenses ilusionado cada mañana con abrazarse a medio día a una Giralda que siente escoltar al Hércules de la "nación" que capitanea.
Es Tierra de pérdida entre callejuelas cordobesas y contrastes de luces y sombras de jardines colgados en balcones tradicionales de pueblos blancos barnizados de arte.
Andalucía es una tierra que no entiende de climas, es felicidad de descensos rápidos calcinados de pureza entre altas montañas que observan su pueblo ascender la alegría de la Granada más serrana. Es contraste de sensaciones corpolares del calor que desierta Almería y el frescor de un chapuzón saludable lleno de la familiaridad que profesa su región.
Es tierra de cante y arte, de risas convertidas en letras para transformar a la fiel Cádiz por Febrero en Carnvalaes. Es tierra de olivares orientales con sabor añejo, de viejas espadañas iluminadas en Octubre para saludar cada año a San Lucas junto a faenas maestrales en el Coso de la Alameda.
Andalucía continua vacilando de luz mientras pasea su morena niña por la Costa malagueña degustando el aroma de su vieja Alcazaba. Es andadura de corazones que sienten Romería en el camino de Rocío, de sentimiento por la Pasión de Cristo en su alma más pasional, de historia por la Mezquita de Córdoba o recorriendo en lo más profundo el Alcázar sevillano y la Alahmbra de nuestra Granada.
Es bailar sevillanas por Feria de Abril o buscar contrariedad a la existencia gozando con las vistas de catedrales en la misma capital o por la más bella Jaén, que vive refugiando su casta tras la murallas del Castillo de Otiñar que custodia su ciudad.
Andalucía es tierra de variedad gastronómica, cultural, de variedad de climas, de fiestas y de formas de vivir que tienen un mismo sentir, el sentirse andaluza y ofrecer su amistad al pueblo español. Eso sí, siempre orgullosos de lo nuestro y hablando andalú.
"ANDALUCÍA POR SI, PARA ESPAÑA Y LA HUMANIDAD"
Por Juan Pablo Pozo
lunes, 28 de febrero de 2011
Andalucía
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viernes, 25 de febrero de 2011
Tenemos miedo
Todos, absolutamente todos, si recordamos nuestro pasado sacaremos hechos y circunstancias que no han hecho sufrir y, por consiguiente, hacernos pensar que hemos sufrido mucho y más incluso que nuestros seres más cercanos. Seres que a su vez, también creen haber sufrido más que tú y que el otro, y que el otro, y que el otro...
Tenemos un miedo a sufrir nato, un pasado oscuro y bastante doloroso y un corazón dominado por las tinieblas que cubren nuestras mentes.
Pensamos con gran constancia que todo acaba, que la felicidad es inalcanzable, que somos lo peor, que algo habremos hecho en otra vida, que por qué a mi, y una serie de frases y palabrerías similares a estas.
Tales cosas son las que provocan el llamado miedo, ¿Cuánto miedo se vislumbra en el interior de las personas, verdad?
¿Por qué? ¿Por qué todo lo vemos oscuro y nos empeñaos en tener miedo en lugar de afrontarnos a la realidad?
Me pego a la célebre frase “La vida no es un problema que resolver, si no un misterio que descubrir”
Nos empeñamos en recordar lo más lúgubre que hemos vivido, en llorar las penas y sentir las emociones contrarias a las que nos gustaría vivir.
Rechazamos ser felices hoy porque no conseguimos serlo ayer. Ignoramos nuestro estado por miedo, por no ser capaces de enfrentarnos a los misterios creyendo que son un problema.
El miedo nos bloquea, nos satura la mente de cosas totalmente paranoicas e idioteces varias.
El miedo saca lo peor de nosotros, nuestra ira, nuestra furia, provoca que seamos en situaciones similares a las vividas personas repulsivas, seres altamente peligrosos si los que están a nuestro alrededor no se apartan.
El miedo hace que no tengamos vida y que involuntariamente se la quitemos a los seres de nuestro alrededor. Ellos son llamados seres queridos, no se apartan de nuestro lado por miedo a sufrir con nosotros, se exponen a gritos, se exponen al duro reto de no llorar sobre tu cabeza a la vez que te consuela en su hombro, se exponen a indirectas duras y a recibir las gracias que no queremos tener por verte feliz.
Si el miedo nos domina no somos nosotros. La forma más eficaz de superarlos es enfrentarte a ellos, echarles el valor que ocultamos tras nuestras lágrimas y buscar insistentemente nuestro camino y lugar en esta vida. Podemos ser felices, podemos disfrutar con nuestros amigos, pero no invites a la fiesta al pasado y a tus miedos por compromiso.
Por Juan Pablo Pozo
miércoles, 23 de febrero de 2011
Paseando en Febrero por Cádiz
Ni que decir queda sobre de qué ciudad soy, escritos y sentimientos hacia mi Sevilla ya los tengo mostrado, vivo enamorado de ella y jamás abandonaría los sueños de sus calles, las lágrimas de sus torres o las encrucijadas de sus naranjos.
Cádiz sin carnaval se siente sin corazón que lata en Febrero por su ciudad,
Cádiz sin carnaval no encuentra sentido a la existencia de su historia,
Pero yo soy andaluz, muy andaluz diría, y por Febrero paseo mi mente y mis noches en vela por la Tacita de Plata, por comparsas y chirigotas llenas de las más sinceras rimas, emociones y verdades.
Cádiz se convierte en el centro de toda una Comunidad e incluso de un país.
El arte y el salero gaditano, letras lanzadas a los cuatro viento pidiendo justicia, igualdad, sonrisas, felicidad.
Comparsas descubriendo los rincones de su ciudad, solistas jugando con el arte una partida llena de verdad.
Cádiz sin carnaval se siente sin corazón que lata en Febrero por su ciudad,
sus olas suben la marea mojando tu sangre de la gracia capital.
Veneno que recorre tu cuerpo sin piedad,
letras que retumban en tu cabeza hora tras horas clavándose hasta el final.
Cádiz sin carnaval no encuentra sentido a la existencia de su historia,
Necesita impregnarse de la magia que recorre sus calles a alta velocidad,
emborracharse de la gracia de cuartetos que rompen problemas con sus culpes.
Cádiz sin carnaval no encuentra motivo para alcanzar la felicidad,
Necesita disfrazarse hasta sus entrañas alcanzando la saciedad.
sentirse el centro del mundo, de Andalucía por Febrero la capital.
Necesita viajar a otra dimensión, navegar sin rumbo por la sal de su mar.
Andalucía es tierra de arte, de casta, de salero, de humanidad. Necesitamos Semana Santa, Feria en Sevilla, enamorarnos de Córdoba por el mes de Mayo, entablar amistad en Jaén por San Lucas, caminar por Romerías de Huelva al Rocío, ser moro o cristiano cuando nos acercamos a Granada o degustar la Málaga tradicional. Andalucía necesita todo esto y más, y no se siente nadie sin Cádiz en Febrero por Carnaval.
Cádiz, Cádiz y Cádiz...Ole, ole y ole!
Por Juan Pablo Pozo
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lunes, 21 de febrero de 2011
Gente buena del costal, maestros que se nos van. En especial en memoria de Juan Manuel Martínez
No puedo dejar pasar en este blog en el que de tantas cosas y tantos sentimientos hablo, hablar brevemente pero merecidamente, dedicando unas palabras para la gente que se nos va, y yo en concreto, voy a hacerlo de la gente buena y maestra del costal que nos dejan dando su última levantá.
La gente del costal, la gente buena de nuestra ciudad que tiene el sentimiento de meterse bajo las trabajaderas y de alzar al cielo a la Madre Dios que vive en Sevilla merecen mención especial.
Por desgracia, y de manera inevitable muchos se nos van. Y se nos van con ellos los grandes, los que nos marcan personalmente, los que nunca dejaron de estar a tu lado.
Personas que daban y siempre darán su vida por el costal,
Que estuvieron constantemente enseñando, apoyando a gente joven que soñaban desde chico con dar con sus mayores una “levantá”.
Gente buena de verdad, gente que te tendía su mano sin dudar,
Que te enseñaba el valor de la amistad, que te enfajaban en sueños de Hermandad.
Costaleros de Sevilla,como ya dijeron otros,que orgullo debes llevar con tu costal, las zapatillas y tu faja reliá.
Que orgullo sí, y que orgullosos están tantas personas del trabajo de hombres de Fe que duermen para despertar en un ensayo, que sueñan con Semana Santa de recogida bajo un paso de Palio.
Que gente más grande la del costal, que se echan de menos aquellos que se nos van,
Que realizan la Estación de Penitencia a la Gloria de la Catedral.
Aquellos que de la mano del mismo Dios se envuelven de la magia de cada chicotá que sus hermanos dan, y alcanzan a tocar con la misma mano las puertas de la eternidad.
Aquellos que de la mano del mismo Dios se envuelven de la magia de cada chicotá que sus hermanos dan, y alcanzan a tocar con la misma mano las puertas de la eternidad.
A golpe de martillo la abrirán, allí permanecerán como tantos otros en la mejor Hermandad, ángeles con costales que en nuestros corazones nunca faltarán,
en las trabajaderas el luto se abrazará y María llena de Tristeza su pañuelo a la cara se llevará para secarse las lágrimas del dolor, para aguantar como una Madre y llevarnos al Buen Fin divino y que le demos su valor.
La Madre de Dios es nuestra mejor Enfermera, es la Esperanza de nuestras almas y del sueño del Costal. Es el Sol de nuestras vidas, la Sierra que corta raíces de problemas para nuestra sonrisa demostrar. El pañuelo para nuestras Angustias, el Prado verde con el camino que debemos tomar, nuestra compañera en la Soledad.
Con estos versos no podía hacer más que recordarte para la eternidad, no me salen más palabras, gracias de verdad, has sido para mi un magnífico maestro, un amigo en las trabajaderas con quien siempre podía contar, de quien siempre he aprendido y con quien he vivido mis primeros grandes pasos en este mundo del costal. Para todos un Grande. Juan Manuel Martínez, el hueco que dejas nunca se cubrirá, que descanses en Paz.
Descansen en Paz todos los hombres del costal en la misma Gloria de nuestra Catedral.
viernes, 18 de febrero de 2011
Mientras veo fútbol en nuestra ciudad
Hace como hará ya cerca de 20 años que viene al mundo. Creo y estoy seguro que como casi todo niño que va creciendo, lo hace con el sueño de ser futbolista.
Ahora mismo recordaremos partiditos entre amigos en el campito del polideportivo, pachangas en el parque con chalecos como postes, y esos momentos de balones embarcados y perdidos que era sin duda la mayor de las tristezas que nos asechaba en aquella época.
Todos y todas crecimos y hemos conocido el fútbol, jugábamos en equipos, iniciábamos nuestra carrera desde chicos soñando ser un Alfonso Pérez o un Vasilis Tsartas.
Hasta que, con edad ya crecidita y de bastante capacidad de usar la razón, creíamos aquello que decían nuestros padres. "Es muy difícil llegar a ser futbolista", a lo cual respondíamos, " yo soy bueno, solo tengo que jugar, no será tan difícil".
Si no te lo crees, si no luchas, nunca alcanzas un sueño es verdad, pero mi pregunta no es esta, mi pregunta es ¿ Por qué yo no he sido futbolista?
¿Corría poco? ¿tenía poca precisión de pase? ¿disparaba con una fuerza límite? ¿mi resistencia? ¿mi corpulencia? ¿cuál era mi motivo para no serlo? Yo ahora mismo, es cuando más me pregunto esta cuestión y no encuentro en nada ni nadie respuesta.
Viendo el fútbol que a veces observamos en nuestra ciudad de Sevilla, en el Sánchez Pizjuan o bien el Villamarín, esta cuestión es irrespondible.
Veo jugar a futbolistas, si sabéis de fútbol sabréis su nombres sin nombrarlos, que hacen pases a lugares donde yo por lo menos, no veo ningún jugador de mi equipo, no se si ellos tendrán espejismos con sus compañeros ( pero yo he jugado con presión y no era tan difícil echar el balón al menos a la zona donde hay uno tuyo). Veo jugadores que para revolverse necesitan tres cuartos del partido...¡ahora hará un pase bueno!, NO, encima tarda para luego perderla ( como yo...pero yo me revolvía antes y no perdía tiempo). Hay porteros que no se que pintan fuera del área o que se tiran para el lado contrario de donde va el balón, o ni se tiran ( no he sido portero, pero se diferenciar un balón de fútbol del resto de componentes que conforman un terreno de juego, lo mismo también tienen espejismos con sus compañeros y no ven el balón...imaginarse vosotros con que parte de ellos...).
Yo no encuentro sentido a por qué yo no, la verdad, es más, HE RECUPERADO viendo a algunos mis ganas de JUGAR AL FÚTBOL y ese SUEÑO de SER FUTBOLISTA.
Sinceramente se hacer casi todo lo que ellos hacen. No correr se hacerlo, es más, mi madre siempre dice que pierdo el autobús. No pegar un pase bueno es lo que mejor hago en el polideportivo, regatear y quedarme sin campo soy todo un especialista, recibir pitos e insultos de la gente y que me...de totalmente igual es mi taréa honorífica. ¡Hago lo mismo que ellos ojeadores! ¡Mirarme!
LO ÚNICO QUE HACEN ESOS HOMBRES QUE A VECES PARECEN FUTBOLISTAS, QUE YO NO SE HACER AÚN, ES COBRAR MILLONES DE EUROS SIN HACER NADA, SIN NI SIQUIERA CUMPLIR CON SU PROFESIÓN.
A LA MAYORÍA SIN DUDA POR ESO, NOS ECHARÍAN DEL TAJO.
Seguiré más adelante, espero que al menos se hayáis tomado con humor estas cosas del campo que nos sacan de quizio cada Domingo.
Fdo: Juan Pablo Pozo
Ahora mismo recordaremos partiditos entre amigos en el campito del polideportivo, pachangas en el parque con chalecos como postes, y esos momentos de balones embarcados y perdidos que era sin duda la mayor de las tristezas que nos asechaba en aquella época.
Todos y todas crecimos y hemos conocido el fútbol, jugábamos en equipos, iniciábamos nuestra carrera desde chicos soñando ser un Alfonso Pérez o un Vasilis Tsartas.
Hasta que, con edad ya crecidita y de bastante capacidad de usar la razón, creíamos aquello que decían nuestros padres. "Es muy difícil llegar a ser futbolista", a lo cual respondíamos, " yo soy bueno, solo tengo que jugar, no será tan difícil".
Si no te lo crees, si no luchas, nunca alcanzas un sueño es verdad, pero mi pregunta no es esta, mi pregunta es ¿ Por qué yo no he sido futbolista?
¿Corría poco? ¿tenía poca precisión de pase? ¿disparaba con una fuerza límite? ¿mi resistencia? ¿mi corpulencia? ¿cuál era mi motivo para no serlo? Yo ahora mismo, es cuando más me pregunto esta cuestión y no encuentro en nada ni nadie respuesta.
Viendo el fútbol que a veces observamos en nuestra ciudad de Sevilla, en el Sánchez Pizjuan o bien el Villamarín, esta cuestión es irrespondible.
Veo jugar a futbolistas, si sabéis de fútbol sabréis su nombres sin nombrarlos, que hacen pases a lugares donde yo por lo menos, no veo ningún jugador de mi equipo, no se si ellos tendrán espejismos con sus compañeros ( pero yo he jugado con presión y no era tan difícil echar el balón al menos a la zona donde hay uno tuyo). Veo jugadores que para revolverse necesitan tres cuartos del partido...¡ahora hará un pase bueno!, NO, encima tarda para luego perderla ( como yo...pero yo me revolvía antes y no perdía tiempo). Hay porteros que no se que pintan fuera del área o que se tiran para el lado contrario de donde va el balón, o ni se tiran ( no he sido portero, pero se diferenciar un balón de fútbol del resto de componentes que conforman un terreno de juego, lo mismo también tienen espejismos con sus compañeros y no ven el balón...imaginarse vosotros con que parte de ellos...).
Yo no encuentro sentido a por qué yo no, la verdad, es más, HE RECUPERADO viendo a algunos mis ganas de JUGAR AL FÚTBOL y ese SUEÑO de SER FUTBOLISTA.
Sinceramente se hacer casi todo lo que ellos hacen. No correr se hacerlo, es más, mi madre siempre dice que pierdo el autobús. No pegar un pase bueno es lo que mejor hago en el polideportivo, regatear y quedarme sin campo soy todo un especialista, recibir pitos e insultos de la gente y que me...de totalmente igual es mi taréa honorífica. ¡Hago lo mismo que ellos ojeadores! ¡Mirarme!
LO ÚNICO QUE HACEN ESOS HOMBRES QUE A VECES PARECEN FUTBOLISTAS, QUE YO NO SE HACER AÚN, ES COBRAR MILLONES DE EUROS SIN HACER NADA, SIN NI SIQUIERA CUMPLIR CON SU PROFESIÓN.
A LA MAYORÍA SIN DUDA POR ESO, NOS ECHARÍAN DEL TAJO.
Seguiré más adelante, espero que al menos se hayáis tomado con humor estas cosas del campo que nos sacan de quizio cada Domingo.
Fdo: Juan Pablo Pozo
miércoles, 16 de febrero de 2011
Sin razón de amar
Vivo enamorado de una cautivadora mirada,
profunda e insinuante de la más pura verdad,
Enamorado vivo, es un fuego que me abrasa que me va lentamente quemando sin final,
es miedo a morir encontrando el motivo en no tenerla a tu vera más.
Vivo enamorado sin razón de esas manos que me agarran sin temor ,
de las caricias susurrantes que hacen sonar melodías sigilosas de amor.
Enamorado mantengo mi vida de los besos apasionados a la luz del vigor,
de la pasión, la lujuria, el deseo de hacerla mía cuando la noche caiga en su corazón.
Es amor lo que siento pero lo siento sin ninguna razón,
escalofrios al pensarlo recorren mi cuerpo escondiéndose en mi interior.
Esa mujer tiene algo, no se qué es pero cada día me es más vital,
esa magia que se apodera de ti es el tenor que hace eco en tu enajenación.
Se que vivo enamorado,
que el Sol se da prisa por componer baladas a la luz de la Luna,
que los pájaros cantan rumbas al son de los solos de un simpático ruiseñor,
que los árboles bailan, que las rosas florecen envidiando su hermosura,
que el viento, la lluvia, desean besar los sueños que viven en su cuna.
Vivo enamorado sin razón...
MI ÚNICA RAZÓN DE AMAR, ES AMARLA.
Fdo: Juan Pablo Pozo
profunda e insinuante de la más pura verdad,
Enamorado vivo, es un fuego que me abrasa que me va lentamente quemando sin final,
es miedo a morir encontrando el motivo en no tenerla a tu vera más.
Vivo enamorado sin razón de esas manos que me agarran sin temor ,
de las caricias susurrantes que hacen sonar melodías sigilosas de amor.
Enamorado mantengo mi vida de los besos apasionados a la luz del vigor,
de la pasión, la lujuria, el deseo de hacerla mía cuando la noche caiga en su corazón.
Es amor lo que siento pero lo siento sin ninguna razón,
escalofrios al pensarlo recorren mi cuerpo escondiéndose en mi interior.
Esa mujer tiene algo, no se qué es pero cada día me es más vital,
esa magia que se apodera de ti es el tenor que hace eco en tu enajenación.
Se que vivo enamorado,
que el Sol se da prisa por componer baladas a la luz de la Luna,
que los pájaros cantan rumbas al son de los solos de un simpático ruiseñor,
que los árboles bailan, que las rosas florecen envidiando su hermosura,
que el viento, la lluvia, desean besar los sueños que viven en su cuna.
Vivo enamorado sin razón...
MI ÚNICA RAZÓN DE AMAR, ES AMARLA.
Fdo: Juan Pablo Pozo
jueves, 10 de febrero de 2011
¿Obviar o evitar el pasado?
Para todos es muy común escuchar o leer cosas, frases, relacionadas con el tema del pasado, presente y futuro de nuestras vidas. Seguramente todos hayamos escuchado alguna vez: " el pasado, pasado está", "el futuro no existe" o "vive el presente para ser feliz". Y todas estas frases están muy bien, de hecho mentira no son, pero mi pregunta es: ¿ se puede vivir el presente obviando el pasado?.
Ahora mismo, en este preciso momento no tienes ni sí ni no ¿verdad? Pues siento decir que seguiremos sin tener una de estas dos respuestas concretas.
El pasado es aquello que ocurrió, no descubro nada diciendo esto me diréis. El pasado es muerte, todo lo que ocurrió murió, aunque ahora mismo aquello sea lo que ha seguido marcando nuestras vidas. Ya no está aquí, lo que nos hizo cobardes o valientes, indecisos o seguros, confiados o desconfiados, eso ya no está, murió quizás para siempre. Ahora en el presente somos lo que somos, en los que nos hemos covertido sí, pero nos guste o no así es como debemos afrontar las visisitudes que se nos presentan y que no tienen nada que ver con aquello.
De aquí saco yo la pregunta ya formulada ¿se puede obviar el pasado? Casi nadie, por no decir nadie es capaz de no pensar en lo que ya ocurrió, y generalmente es nuestro mayor error. Nos pasamos la mitad de la vida pensando en el pasado y la otra mitad pensando en el futuro y nos olvidamos de que ahora mismo también tenemos que forjar un camino en lo que es llamado presente.
Ahora mismo, en este preciso momento no tienes ni sí ni no ¿verdad? Pues siento decir que seguiremos sin tener una de estas dos respuestas concretas.
El pasado es aquello que ocurrió, no descubro nada diciendo esto me diréis. El pasado es muerte, todo lo que ocurrió murió, aunque ahora mismo aquello sea lo que ha seguido marcando nuestras vidas. Ya no está aquí, lo que nos hizo cobardes o valientes, indecisos o seguros, confiados o desconfiados, eso ya no está, murió quizás para siempre. Ahora en el presente somos lo que somos, en los que nos hemos covertido sí, pero nos guste o no así es como debemos afrontar las visisitudes que se nos presentan y que no tienen nada que ver con aquello.
De aquí saco yo la pregunta ya formulada ¿se puede obviar el pasado? Casi nadie, por no decir nadie es capaz de no pensar en lo que ya ocurrió, y generalmente es nuestro mayor error. Nos pasamos la mitad de la vida pensando en el pasado y la otra mitad pensando en el futuro y nos olvidamos de que ahora mismo también tenemos que forjar un camino en lo que es llamado presente.
El presente no puede obviar el pasado, no lo puede evitar puesto que por ello somos ahora lo que somos, pero sí puede vivir sin él. Nuestra memoria no necesita llorar por lo que ocurrió para saber que es el dolor, nuestro puño no necesita golpear de nuevo para saber que es la fuerza de la impotencia, nuestro corazón no necesita perder de nuevo un amor para saber que es lo más cruel que se puede sufrir. Tampoco nuestros labios necesitan recordar lo agradable para saber sonreir.
Lo que ocurrió no nos hace falta, aunque pongamos siempre la excusa de que recuerdo para aprender, nos equivocamos, ya hemos aprendido, ya lo tenemos en la mente grabado, en eso ya nos hemos convertido. No nos vale el pasado porque encima de todo, somos los humanos personas ciertamente estúpidas por naturaleza y lo que ocurrió solo lo utilizamos para torturarnos.
No es nada malo recordar momentos, no es bueno olvidar nuestra vida, el error que solemos cometer es permitir que esto pise nuestro presente e impida que el futuro se parezca más a lo que soñamos.
Lo que ocurrió no nos hace falta, aunque pongamos siempre la excusa de que recuerdo para aprender, nos equivocamos, ya hemos aprendido, ya lo tenemos en la mente grabado, en eso ya nos hemos convertido. No nos vale el pasado porque encima de todo, somos los humanos personas ciertamente estúpidas por naturaleza y lo que ocurrió solo lo utilizamos para torturarnos.
No es nada malo recordar momentos, no es bueno olvidar nuestra vida, el error que solemos cometer es permitir que esto pise nuestro presente e impida que el futuro se parezca más a lo que soñamos.
No evites el pasado, pero no vivas en él.
Fdo: Juan Pablo Pozo
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